ingeniría con proposito del parecer al ser

Ingeniería del Propósito (V)

Parte 4: El Bucle de Retroalimentación y Reconstrucción: ¿Se puede «Parecer» para llegar a «Ser»?

En nuestros artículos anteriores, establecimos una base innegociable: el orden correcto de la efectividad es Ser Hacer Tener. Criticamos la «Ética de la Personalidad» (trucos superficiales de imagen) y defendimos la «Ética del Carácter» (principios internos).

Pero aquí surge una pregunta válida y provocadora que nos han hecho nuestros lectores, desde estudiantes hasta gerentes:

«Si la neurociencia dice que el cerebro cambia con la acción (neuroplasticidad) y la sociología dice que soy el promedio de las 5 personas con las que me junto… ¿No debería primero ‘parecer’ o ‘actuar como’ la persona que quiero ser, convertirme en esa persona? ¿No es el Hacer lo que crea el Ser?»

La respuesta corta es: Sí, pero con un matiz crítico. Hay una delgada línea entre fingir (que es una estafa al Ser) y entrenar (que es la construcción del Ser). Hoy vamos a cerrar este ciclo uniendo la filosofía existencial con la ingeniería del comportamiento.

1. El «Parecer» vs. el «Proyectar» (Heidegger tenía razón)

Para resolver esto, debemos redefinir qué es el «Ser». A menudo pensamos en el Ser como una estatua fija: «Yo soy así y punto». Pero la filosofía nos dice lo contrario.

Martin Heidegger define al ser humano como Dasein («Ser-ahí»), cuya característica principal no es estar fijo, sino estar arrojado hacia el futuro. El Ser es un proyecto. Heidegger explica que «el Dasein se anticipa a sí mismo».

Aquí está la clave:

La Ética de la Personalidad (El error): Es cuando «actúas» para engañar a otros, sin intención de cambio interno. Es una máscara.

La Proyección del Ser (La estrategia): Es cuando actúas como el líder que quieres ser, no para engañar, sino para anticipar tu futuro.

Cuando un ingeniero actúa «como si» ya fuera gerente (se levanta temprano, planifica, disciplina), no está siendo falso; está ejerciendo su facultad de proyección. Está usando el «Hacer» para esculpir su «Ser» futuro.

2. Neuroplasticidad: El Hacer que esculpe el Ser

La objeción sobre la neurociencia es correcta: nuestras acciones repetidas reconfiguran nuestro cerebro. Aristóteles ya lo intuía: «Somos lo que hacemos repetidamente».

En mantenimiento, si quieres que un equipo funcione como nuevo, empiezas a tratarlo y a mantenerlo según los estándares de un equipo nuevo. Con el tiempo, el desempeño del equipo se estabiliza en ese estándar.

La identidad no es una sustancia inmutable; es una identidad narrativa. Según la teoría de Paul Ricoeur, nuestra identidad se construye en el tiempo.

• La acción (Hacer) confirma al cerebro que la nueva identidad es real. Como señala Covey, sembrar un acto cosecha un hábito, y sembrar un hábito cosecha un carácter.

El matiz: El «Hacer» solo funciona si nace de una decisión del Ser. Si te reunes con 5 emprendedores solo por el dinero («Tener»), te sentirás un impostor (síndrome del impostor). Si te juntas con ellos porque valoras el crecimiento («Ser»), el entorno actuará como un catalizador de tu evolución.

El Entorno como Variable de Diseño: La Regla del Promedio

No somos sistemas aislados; somos sistemas abiertos influenciados por el entorno. Aquí es donde cobra fuerza el dicho: «Eres el promedio de las 5 personas que más frecuentas».

Desde la ingeniería de sistemas, esto se explica como Entalpía Social:

  • Si te rodeas de 5 emprendedores con alta disciplina, tu sistema tiende a equilibrarse con su nivel de energía y estándares. Te conviertes en el sexto.
  • Si te rodeas de 5 personas con mentalidad mediocre, tu sistema sufrirá una degradación de estándares por entropía.

Tu entorno es el «banco de pruebas» de tu Ser. Si quieres cambiar tu estructura interna, debes cambiar las variables de entrada de tu sistema (tus amistades, tus lecturas, tus conversaciones).

La Síntesis: El «Ser» Dinámico

El Ser es la base robusta, pero no es una base de concreto estática; es un activo dinámico.

  1. El Ser (Identidad) define el objetivo.
  2. El Parecer (Acción/Entorno) es el entrenamiento que reprograma el Ser.
  3. El Resultado es un profesional que no solo «hace» las cosas, sino que se ha «convertido» en la persona capaz de sostener ese éxito.

4. Conclusión.

A lo largo de estos cinco puntos, hemos construido un mapa:

  • Entendimos que el orden Ser → Hacer → Tener es la única forma de evitar el colapso estructural.
  • Definimos que el Ser es nuestro sistema operativo, pero que este se actualiza mediante la acción y el entorno.
  • Aprendimos que el Hacer debe ser estratégico (Ikigai) y el Tener debe ser un indicador de éxito, nunca el dueño de nuestra paz.

Optimizar la vida no es un evento; es un proceso continuo de mantenimiento y mejora. Ingeniería de vida es tener el coraje de auditar tu Ser, la disciplina de actuar como quien quieres llegar a Ser y la sabiduría de rodearte de aquellos que te exijan ser mejor.

En imeAdvance, no solo hablamos y entregamos formación de activos industriales. También ayudamos con la formación del activo más valioso de todos: Tú.

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